Sube el catálogo que ya tienes y en un minuto tus clientes compran desde el celular, con tus precios por mayor y las fotos limpias. Los pedidos te llegan a tu WhatsApp con las cuentas hechas.
No es que esté mal hecho. Es que un archivo no es una tienda, y tú estás haciendo a mano el trabajo que debería hacer el link.
Se lo mandas a un cliente por WhatsApp y no le abre. O le abre, pero sin las fotos.
«¿Cuánto el shampoo?» «¿Y por docena?» El mismo mensaje, todo el día, con cada cliente.
Y media clientela sigue cotizando con la lista de hace tres meses, sin saberlo.
No hay que cargar productos uno por uno, ni recortar fotos, ni aprenderse una herramienta.
El Excel o el PDF que ya tienes, con las fotos pegadas adentro, los precios con puntos y las filas de sección en la mitad. Te digo qué entendí antes de guardar nada.
Le quito el fondo a cada foto y la dejo centrada sobre blanco, del mismo tamaño. Tu catálogo deja de verse como una lista de precios.
Tus clientes escogen, el carrito aplica tu descuento por mayor cuando pasan el mínimo, y el pedido te llega a WhatsApp sumado y con la dirección.
Cada cosa que ZenboHub sabe hacer está escrita una sola vez y responde por cuatro lados. Por eso no hay ajustes escondidos en un menú que nadie encuentra.
Pides el cambio y queda hecho. No hay que ir a buscar la pantalla.
Si ya tienes un sistema de inventario, se conecta y publica solo.
Conecta tu tienda a Claude o a ChatGPT y manéjala desde ahí.
Cada acción aparece documentada sola, con sus ejemplos.
No. Entra como está: con las fotos pegadas adentro, los precios escritos con puntos y comas, y las filas de sección en la mitad. Antes de guardar nada te muestro qué entendí de cada columna, y ahí lo corriges.
Esas sirven. Le quito el fondo a cada una y la dejo centrada sobre blanco, del mismo tamaño que las demás. Es lo que hace que un catálogo parezca tienda y no lista de precios.
Sí, al número que tú pongas. Llega el pedido sumado, con los datos del cliente y la dirección. Si a un producto le faltaba stock, el mensaje lo dice, porque tu cliente va a preguntar.
Le escribes «súbele 10% a lo de capilar» y queda. Puedes volver a subir el archivo del mes siguiente y se actualiza sobre lo que ya está, sin duplicar productos.
No hay nada que instalar ni configurar. Si sabes mandar un archivo por WhatsApp, sabes usar esto.
Sube el archivo y mira tu tienda armada antes de decidir nada.
Armar mi tienda